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Toda página Web debe cumplir con unos requisitos legales mínimos, cuya extensión dependerá de si se trata de una Web transaccional, es decir, permita la compra o contratación de bienes o servicios, si se trata de una Web informativa o corporativa.

El incumplimiento de las obligaciones de regulación legal puede ser objeto de sanción, en dos vías, (i) la de protección de datos personales en lo relativo a la regulación de los tratamientos que a partir de la Web se realizar, y (2) en materia de Industria y Comercio, bien por el Ministerio o por los correspondientes organismos de control de las distintas Comunidades Autónomas, en todo lo relativo a las condiciones de funcionamiento y contratación en el seno de la Web.

Los contenidos regulatorios obligatorios de una Web son los siguientes, teniendo en cuenta que su denominación puede ser la que señalamos u otra distinta:

Aviso Legal

Es obligatorio proceder a informar a nuestros usuarios como mínimo de la identidad del titular de la Web, incluido NIF y domicilio, dirección de correo electrónico de contacto, datos de registro – si el titular es un a persona jurídica. En caso que la actividad a desarrollar estuviese sujeta a autorización administrativa o es una actividad profesional con restricciones, debe existir una referencia a tal autorización o a las normas reguladoras de la actividad profesional.

Condiciones Generales

Estas serán de uso y, en su caso, de contratación. Son condiciones de las denominadas “condiciones generales de contratación”, las cuales son predispuesta por el titular y el usuario se limita a aceptarlas o no, pero no cabe negociación entre las partes. Por tener tal condición, para ser válidas y desplegar toda su efectividad deben estar redactadas de forma transparente, clara, concreta y sencilla, prevaleciendo en todo caso cualquier confusión en favor de los intereses del usuario. Por otra parte, las condiciones deben estar a disposición del usuario antes o. al menos, cohetaneamente al proceso de contratación y deben ser aceptadas expresamente por el usuario.

Las condiciones variaran si los destinatarios de nuestra Web son consumidores o no, ya que de ser consumidores debemos de considerar las consideraciones de abusividad que las legislación establece y tener en cuenta los plazos legales de garantía, el sometimiento al fuero el consumidor, por ejemplo. También la condición de consumidor otorga el derecho a desistir de la transacción, salvo que la misma se encuentre en alguno de los supuestos habilitados para ello.

Cualquier regulación que afecte al materia de nuestra Web debe ser considerada también e incluido, por ello es importante conocer todos los aspectos regulatorios que rodean a nuestro negocio, no solo lo relativo a la activida a través de Internet.

Política de Privacidad y Política de uso de cookies.

La obtención de datos personales a través de la Web queda sujeta a la regulación de la materia (RGPD y LOPDGDD), debiendo obligatoriamente de informar de los tratamientos que se vayan a llevar a cabo, los datos del responsable del mismo, la finalidad de los tratamientos, las medidas de seguridad que se tendrán sobre los mismos, la duración del tratamientos y los derechos de del usuarios y su forma de atención. Evidentemente, todo debe quedar expresamente aceptado por el usuario.

La información se debe mostrar de forma clara y transparente y, para ello nos podemos valer de la información por capas, configurando una primera donde se presente un resumen y, posteriormente, en una segunda capa quede la regulación completa.

Respecto de las cookies, las cuales se usan con cierta profusión en muchas páginas Web, también quedan sujetas al consentimiento del usuario, previa información de su tipología y finalidad, siendo obligatorio distinguir cada una de la que3 tengan las distintas cookies sujetas a regulación.

Por otra parte, es totalmente necesario que exista coherencia y consistencia en la regulación que demos a todas las fuentes de acceso de datos a nuestro negocio, más aún cuando nos encontramos ya en una convergencia de lo analógico y lo digital.

David García.

Abogado – Asesor de Empresas

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